02 Oct Cómo optimizar el rendimiento en PC para juegos AAA sin gastar en hardware
Para muchos gamers, la llegada de un juego AAA implica un dilema: disfrutar de los gráficos al máximo o sacrificar fluidez por limitaciones del hardware. Sin embargo, existen ajustes estratégicos que pueden mejorar significativamente el rendimiento sin necesidad de invertir en una nueva tarjeta gráfica o CPU.

Escalado dinámico (DLSS o FSR): Si tu GPU es compatible, activar estas tecnologías permite renderizar el juego a una resolución más baja y escalarla a la nativa. Esto aumenta los FPS sin comprometer demasiado la calidad visual. DLSS, desarrollado por NVIDIA, y FSR, por AMD, han demostrado mejorar el rendimiento incluso en PCs de gama media.

Reducción de sombras y efectos post-procesado: Configuraciones como ray tracing, sombras dinámicas y oclusión ambiental suelen ser los mayores consumidores de recursos. Desactivarlas o reducir su calidad puede incrementar los FPS entre 15 y 25%, especialmente en mapas abiertos o muy detallados.

Limitador de FPS: Muchos juegos permiten fijar un límite de frames por segundo. Esto no solo ayuda a mantener estabilidad visual, sino que también evita sobrecalentamientos y reduce el consumo energético, especialmente útil en laptops para gaming.

Actualización de drivers y optimización de sistema: Mantener los controladores de la GPU al día y desactivar procesos innecesarios en segundo plano puede ofrecer un pequeño, pero constante, aumento de rendimiento.

Con estos consejos, jugadores de títulos exigentes como Cyberpunk 2077, Starfield o Hogwarts Legacy pueden lograr una experiencia más fluida, maximizando el hardware existente sin comprometer la jugabilidad.
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